Descripción y Claves del Éxito de Chill Out Tea
Chill Out Tea es una enseña de restauración temática española fundada en 2010 que comenzó su desarrollo mediante franquicias en 2013. Su propuesta integra la experiencia de una tetería y espacio de descanso con una carta de comida informal, combinando el consumo de infusiones, cafés, batidos y shishas con una oferta gastronómica accesible.
El modelo busca generar un entorno diferenciado respecto a la hostelería convencional, apostando por una ambientación relajada inspirada en la estética árabe y chill out. Esta combinación de servicios permite diversificar las fuentes de ingresos del local a lo largo de diferentes tramos horarios, desde las tardes dedicadas a la sobremesa y merienda hasta el ocio nocturno temprano.
Para el franquiciado, la marca plantea un negocio hostelero con procesos de cocina sencillos, acuerdos con proveedores homologados y soporte estructurado desde la central, permitiendo operar un formato de ocio y restauración con identidad visual propia.
El concepto de negocio de Chill Out Tea
El núcleo de Chill Out Tea radica en fusionar el ambiente de relajación con una oferta de bebidas y restauración ágil. La ambientación interior de los establecimientos incorpora zonas de descanso configuradas con camas y tatamis con mesas de inspiración árabe, diseñadas para que los clientes disfruten de estancias prolongadas en un ambiente distendido.
A nivel de producto, el catálogo de la enseña destaca por su especialización en tés de diversas variedades, complementado con una selección de cafés, batidos y smoothies. Junto a las bebidas, el servicio de shishas con múltiples sabores constituye uno de los ejes de dinamización del local.
La vertiente gastronómica se basa en una carta diseñada para simplificar la operativa en cocina: ensaladas, sándwiches, pizzas, tostas y hamburguesas. Este surtido no precisa elaboraciones complejas, lo que agiliza el servicio y optimiza la rotación de mesas.
Cómo funciona una franquicia Chill Out Tea
Una franquicia de la enseña opera como un punto de encuentro que cubre tanto franjas diurnas como vespertinas y nocturnas. El franquiciado gestiona la actividad diaria con el apoyo de un sistema informático de gestión facilitado por la central, lo que permite monitorizar las ventas, controlar los niveles de existencias y coordinar los turnos de trabajo.
Los suministros de materias primas clave, consumibles y equipamientos se canalizan a través de acuerdos con proveedores homologados por la red, garantizando uniformidad de producto y condiciones comerciales ventajosas para la unidad franquiciada.
Inversión y condiciones económicas
Para abrir un establecimiento Chill Out Tea, los parámetros económicos fijados por la central son los siguientes:
- Inversión inicial: 120.000€.
- Derecho de entrada: 15.000€.
- Royalty: 0,03.
- Canon publicitario: No hay.
- Vigencia del contrato: 5 años.
- Zona de exclusividad: Sí.
La inversión contempla la adecuación y ambientación del local bajo los estándares estéticos de la marca, así como el aprovisionamiento inicial y la puesta en marcha de la operativa.
Local, ubicación y requisitos
El desarrollo del formato requiere locales comerciales con suficiente amplitud para albergar las zonas de servicio y los espacios de tatamis o camas característicos de su concepto:
- Superficie mínima: 120 m2 construidos.
- Población mínima requerida: 50.000 hab.
- Ubicación: Zonas urbanas consolidadas, áreas comerciales o zonas de tránsito peatonal y de ocio preferentes en España.
El inmueble debe reunir las condiciones técnicas y urbanísticas necesarias para la actividad de hostelería y restauración, incluyendo las licencias municipales correspondientes para la dispensación de comida y bebida.
Qué apoyo presta la central
La central de Chill Out Tea proporciona asistencia al franquiciado tanto en la fase previa a la inauguración como durante el desarrollo regular del contrato:
- Formación inicial: Transferencia de conocimiento sobre la elaboración de productos, preparación y servicio de shishas y atención al cliente.
- Asesoramiento continuado: Soporte operativo continuado para resolver incidencias y optimizar la gestión del restaurante.
- Homologación de compras: Red de proveedores concertados para garantizar el estándar de calidad en ingredientes y consumibles.
- Sistemas tecnológicos: Implantación del software de punto de venta y control administrativo corporativo.
- Marketing y comunicación: Planificación de campañas y programas de marketing diseñados desde la central.
Cómo es la operativa diaria
La rutina en un local Chill Out Tea abarca la recepción y control de mercancías, la preparación de la sala y las zonas de tatami, y la atención continua en sala y barra. Al sustentarse en una carta de platos sencillos (hamburguesas, pizzas, tostas y sándwiches), el franquiciado puede mantener una estructura operativa de cocina ágil, reduciendo los tiempos de comanda.
El personal en sala atiende tanto los pedidos de bebidas y gastronomía como el mantenimiento y servicio continuo de las shishas, manteniendo los estándares de servicio durante todo el horario de apertura.
Perfil del franquiciado
El modelo está dirigido tanto a profesionales de la hostelería que busquen incorporar un concepto con ambientación diferencial como a perfiles emprendedores con capacidad organizativa y comercial. No es imprescindible contar con experiencia técnica en alta cocina, ya que las preparaciones son accesibles y estandarizadas.
Se requiere capacidad para liderar equipos de sala y barra, vocación de servicio al cliente y rigor en la aplicación de los manuales operativos y directrices de la enseña.
Para conocer en detalle los requisitos de implantación, la disponibilidad de zonas de exclusividad y el desglose de partidas de la inversión, contacta con la central a través del formulario de RedFranquicias.
Carta diversa con múltiples momentos de consumo: combinación de tetería, cafetería, batidos, shishas y platos informales como hamburguesas, pizzas, tostas y ensaladas.
Espacio experiencial diferenciado: ambientación tipo chill out con áreas de tatamis y camas de estilo árabe para prolongar la estancia del cliente.
Canal de compras centralizado: acuerdos con proveedores homologados para el suministro de producto y homogeneidad de la carta.
Herramientas de control: implantación de un sistema informático de gestión para el seguimiento de ventas y existencias.
Zona de exclusividad territorial: delimitación geográfica protegida para la explotación del negocio en poblaciones de al menos 50.000 habitantes.