Descripción y Claves del Éxito de AQUI MI ESPACIO
AQUI MI ESPACIO es una red de franquicias especializada en self storage urbano y trasteros de proximidad. Su propuesta consiste en la transformación de locales comerciales y naves en centros de almacenamiento modulares diseñados para dar respuesta a la demanda de espacio por parte de particulares, autónomos y pequeñas empresas en entornos urbanos consolidados.
El modelo operativo de la enseña se sustenta en la gestión integral delegada y en la automatización tecnológica. A través de este sistema, el franquiciado asume la titularidad del activo inmobiliario e invierte en su adecuación, mientras que los procesos de captación comercial, atención al usuario, contratación y cobros se centralizan en la estructura de la marca.
Con una red de 7 centros operativos en España y un plan de desarrollo iniciado en 2025, la compañía traslada al mercado un formato enfocado a la rentabilización de espacios inmobiliarios mediante contratos de arrendamiento periódico, prescindiendo de la necesidad de mantener empleados presenciales en el local.
El concepto de negocio de AQUI MI ESPACIO
El sector del almacenamiento de proximidad ha evolucionado hacia soluciones integradas en las tramas urbanas, donde la cercanía al domicilio o al lugar de trabajo resulta un factor determinante para el usuario final. AQUI MI ESPACIO adapta inmuebles o locales de planta baja para convertirlos en instalaciones de acceso autónomo continuo.
La actividad principal radica en el arrendamiento temporal de módulos de diferentes cubicajes bajo un esquema de suscripción recurrente. A estos ingresos periódicos se suman líneas auxiliares de facturación como la comercialización de pólizas de seguro adaptadas a las pertenencias custodiadas y la venta de suministros de embalaje, tales como cajas, precintos y protecciones.
La combinación de módulos de almacenamiento urbano y sistemas digitales de contratación permite diversificar los ingresos entre múltiples contratos independientes, generando un flujo continuado de entradas frente a esquemas de arrendamiento sujetos a un único inquilino.
Cómo funciona una franquicia AQUI MI ESPACIO
El funcionamiento de un centro AQUI MI ESPACIO está estructurado para que el franquiciado no tenga que asumir una operativa comercial activa en el día a día. La central franquiciadora asume la captación de clientes mediante marketing digital, la atención telefónica a través de su propio call center y la gestión documental de las altas y bajas de clientes.
Cuando un usuario formaliza el alquiler de un trastero, la contratación se tramita por vía digital y el acceso al módulo se gestiona de forma automatizada. El franquiciado recibe periódicamente la liquidación correspondiente a las rentas generadas por su centro, deducidas las cuotas operativas fijadas contractualmente con la central.
Este enfoque permite que una persona o sociedad inversora pueda gestionar uno o varios establecimientos en distintas localizaciones sin multiplicar los costes de estructura ni incurrir en cargas de gestión de personal.
Inversión y condiciones económicas
Poner en marcha un centro AQUI MI ESPACIO requiere los siguientes parámetros económicos y contractuales confirmados por la marca:
- Inversión inicial: 50.000€.
- Royalty: 0,2.
- Canon publicitario: 0.
- Plazo de amortización estimado: 2,00 años.
- Duración del contrato: 9 años.
El volumen de inversión inicial está destinado a la adecuación arquitectónica del espacio, la tabiquería de los módulos de almacenamiento, la señalética corporativa, los sistemas de seguridad y la instalación de los controles de acceso automatizados.
Local, ubicación y requisitos
Para la puesta en marcha del proyecto, la central establece unas pautas técnicas precisas en cuanto a las características del inmueble y el entorno geográfico:
- Superficie mínima del inmueble: 300 m².
- Población mínima requerida: 20.000 habitantes.
- Tipología de inmueble: locales comerciales en planta baja o naves industriales urbanas que cuenten con accesos cómodos para carga y descarga de enseres.
La selección del local resulta un aspecto determinante en el desarrollo del proyecto, ya que la distribución de la planta debe permitir optimizar la superficie neta alquilable tras descontar pasillos, zonas técnicas y áreas de maniobra.
Qué apoyo presta la central
La central de AQUI MI ESPACIO proporciona un soporte técnico y comercial continuado estructurado en diferentes fases del proyecto:
- Estudio técnico e implantación: análisis de viabilidad de los locales propuestos, cálculo de costes de obra, diseño de la distribución modular y asesoramiento en la adecuación técnica.
- Tecnología y control de accesos: integración del software de gestión remota, panel de control de usuarios y cerraduras electrónicas para la entrada autónoma al establecimiento.
- Marketing y call center: gestión de las campañas publicitarias, posicionamiento en internet, recepción de llamadas y cierre comercial de las contrataciones desde la central.
- Administración y facturación: automatización de los cobros a clientes y seguimiento administrativo de los contratos de alquiler vigentes.
Cómo es la operativa diaria
La operativa diaria en un centro de la marca destaca por no requerir la presencia física de empleados en el establecimiento. Los clientes acceden a las instalaciones mediante identificadores electrónicos en los horarios habilitados, disponiendo de sistemas de vigilancia y registro digital en cada punto de entrada.
Las incidencias habituales, consultas comerciales y altas de nuevos usuarios se canalizan directamente al centro de soporte de la franquicia. Por su parte, la labor del franquiciado se orienta a supervisar la correcta conservación del inmueble, programar tareas periódicas de limpieza o mantenimiento y revisar las métricas de ocupación e ingresos facilitadas por la plataforma tecnológica.
Perfil del franquiciado
La franquicia está orientada primordialmente a perfiles inversores, propietarios de inmuebles y promotores patrimoniales que disponen de un local o nave a partir de 300 m² y buscan rentabilizar el activo a través de un formato comercial con ingresos periódicos.
Resulta indicada para profesionales que buscan diversificar su patrimonio en el sector del self storage sin tener que asumir la dedicación horaria ni la contratación de personal que exige un negocio minorista convencional. Se precisa capacidad de financiación para asumir los 50.000€ de inversión inicial y compromiso para mantener la operativa conforme a los estándares de seguridad de la red durante los 9 años de vigencia del contrato.
Para conocer en detalle los requisitos de apertura, el desglose de costes de adecuación y la disponibilidad geográfica, solicita información directamente a través del formulario de contacto.
Modelo de self storage urbano enfocado a la proximidad para particulares y empresas.
Tecnología de gestión remota para apertura y control de accesos sin personal presencial.
Centralización comercial y operativa mediante call center y plataforma web corporativa.
Contrato de franquicia con vigencia de 9 años y canon publicitario de 0.
Reconversión técnica de superficies desde 300 m² con estudio de viabilidad y adecuación de obra.