Descripción y Claves del Éxito de GOLD ICE
GOLD ICE es una enseña especializada en el suministro y explotación de maquinaria para la producción, secado y almacenaje de cubitos de hielo orientada al ámbito profesional. Fundada en 2017, la marca enfoca su actividad hacia el canal HORECA y establecimientos de ocio y restauración que requieren una disponibilidad continua de hielo sin depender de la compra periódica de sacos a distribuidores externos.
La propuesta de la compañía traslada la fábrica de hielo al propio punto de consumo del cliente, evitando mermas ocasionadas por roturas o descongelación durante el transporte. De este modo, los locales hosteleros obtienen una solución automatizada para su consumo diario mediante equipos específicos de conservación en congelación.
El concepto de negocio de GOLD ICE
El núcleo de GOLD ICE consiste en comercializar un sistema técnico de fabricación y almacenaje de hielo diseñado para reducir los costes de aprovisionamiento de los negocios hosteleros. En lugar de almacenar bolsas de hielo industrial sujetas a variaciones de precio y problemas de suministro en periodos de alta demanda, los clientes incorporan maquinaria automatizada en sus dependencias.
El catálogo de soluciones se dirige prioritariamente a hoteles, pubs, salones de bodas y celebraciones, grandes cafeterías, chiringuitos y estaciones de servicio. Para estos establecimientos, la producción propia optimiza el consumo de recursos frente a las máquinas tradicionales y garantiza cubitos compactos sin aglomeraciones de hielo ni desperdicio de producto.
Cómo funciona una franquicia GOLD ICE
La franquicia opera como un distribuidor especializado en su zona de influencia. El franquiciado gestiona la relación comercial con los establecimientos del sector hostelero y de servicios, presentando las ventajas del sistema frente a los modelos convencionales de compra externa o generadores tradicionales.
La actividad se articula a través de dos fórmulas comerciales complementarias para el cliente final: la venta directa del equipamiento o la cesión mediante contratos de alquiler. La combinación de ambas vías permite al franquiciado adaptarse a las preferencias presupuestarias de cada negocio, facilitando la implantación tanto en locales que prefieren adquirir el activo como en aquellos que optan por una cuota periódica de uso.
Inversión y condiciones económicas
El desarrollo de una franquicia GOLD ICE requiere una inversión inicial de 40.000 euros. Esta cifra cubre la puesta en marcha de la operativa comercial y la dotación inicial necesaria para iniciar la actividad en el territorio asignado.
En el plano de las condiciones periódicas, la enseña establece un canon publicitario inexistente (no hay cuota de publicidad central). El royalty se calcula exclusivamente sobre el parque de maquinaria cedido en régimen de arrendamiento, fijándose en un 10% sobre los equipos en alquiler con amortización y en un 15% sobre los equipos en alquiler tradicional. Este esquema vincula las aportaciones periódicas al volumen efectivo de contratos de arrendamiento en funcionamiento.
Local, ubicación y requisitos
Para la gestión del negocio, GOLD ICE exige una superficie mínima desde 30 m². Al tratarse de un modelo B2B centrado en la prospección y servicio a clientes profesionales, no resulta imprescindible ubicarse en calles de primer orden comercial con alto tráfico peatonal.
El espacio físico actúa como oficina de gestión, almacén de piezas y punto de preparación o revisión técnica de los equipos antes de su entrega. Por ello, naves pequeñas o locales en zonas secundarias y accesibles para vehículos de carga y reparto resultan funcionales para la actividad diaria.
Qué apoyo presta la central
La central de GOLD ICE facilita al franquiciado el acceso a la tecnología y los sistemas de fabricación de hielo propios de la marca. Asimismo, coordina el suministro de las máquinas y los componentes necesarios para atender las instalaciones en los locales clientes.
El soporte incluye las pautas de comercialización del catálogo, las directrices de configuración de los contratos de alquiler y venta, y el respaldo técnico para solventar incidencias en el funcionamiento de las unidades instaladas en el mercado local.
Cómo es la operativa diaria
El día a día del franquiciado tiene un marcado carácter comercial y organizativo. La labor central consiste en identificar y visitar establecimientos hosteleros, salones de eventos y empresas de servicios de la zona para auditar su gasto actual en hielo y presentarles la comparativa de costes con los equipos de GOLD ICE.
Junto a la prospección y firma de acuerdos, la operativa contempla la coordinación de la entrega y puesta en marcha de la maquinaria, el seguimiento del parque de equipos en alquiler para la correcta facturación mensual y la atención preventiva o correctiva de los dispositivos instalados para asegurar su funcionamiento continuo.
Perfil del franquiciado
El perfil idóneo para incorporarse a GOLD ICE corresponde a profesionales con iniciativa comercial, preferiblemente con conocimiento o contactos previos en el sector de la hostelería, la restauración o la distribución B2B. Se valora la capacidad de negociación directa con propietarios y gerentes de locales de ocio y restauración.
No se exige titulación técnica específica, pero sí rigor organizativo para gestionar una cartera creciente de contratos de alquiler y supervisar la logística básica de montaje y mantenimiento de la maquinaria en los clientes.
Para conocer en detalle las características contractuales, los márgenes comerciales de los equipos y la disponibilidad de zonas para la franquicia GOLD ICE, contacta con la enseña a través del formulario de información.
Comercialización en canal HORECA: La actividad se dirige a hoteles, salones de celebraciones, pubs, cafeterías y áreas de servicio que demandan hielo continuo.
Modalidades de venta y alquiler: Los ingresos combinan la venta directa de maquinaria con contratos de alquiler que generan ingresos recurrentes.
Optimización frente al suministro externo: El argumento operativo para el cliente final radica en generar y conservar el hielo en sus propias instalaciones sin depender de reparto diario ni sufrir mermas por transporte.
Estructura de costes fijos contenida: La exigencia de local parte de 30 m², lo que permite organizar la base de operaciones sin requerir locales comerciales de alto coste en zonas peatonales.