Descripción y Claves del Éxito de NECESITO UN TRASTERO
NECESITO UN TRASTERO es una red de franquicias especializada en el sector del self-storage y alquiler de trasteros para particulares, autónomos y empresas. Fundada en 2013, la enseña inició su expansión bajo el modelo de franquicia ese mismo año, alcanzando una red de 50 centros operativos en España. Su actividad se basa en transformar espacios inmobiliarios en módulos individuales de almacenaje de diversos tamaños, respondiendo a la demanda de espacio adicional en entornos urbanos y áreas metropolitanas.
El desarrollo de este formato responde a cambios sociodemográficos como la reducción del tamaño medio de las viviendas, el aumento del comercio electrónico y la necesidad de pequeñas empresas de contar con almacenes logísticos de proximidad. Frente a los modelos tradicionales que exigen atención presencial ininterrumpida, NECESITO UN TRASTERO estructura su operativa apoyándose en herramientas tecnológicas de control y en la centralización de las tareas administrativas.
El concepto de negocio de NECESITO UN TRASTERO
La propuesta de NECESITO UN TRASTERO consiste en la adecuación de inmuebles para su división en trasteros modulares que se arriendan de forma recurrente. A diferencia del comercio minorista convencional, el negocio no depende de la venta continua de mercancías ni del aprovisionamiento de stock perecedero, sino de la comercialización de metros cúbicos de espacio útil.
Una característica relevante del concepto es la posibilidad de realizar un despliegue modular. El acondicionamiento interior puede ejecutarse de manera escalable: el franquiciado puede habilitar una primera fase de trasteros y, a medida que la ocupación se consolida, ampliar la construcción de nuevos módulos dentro de la misma superficie. Esta mecánica permite acompasar el desembolso en tabiquería y cerramientos a la evolución efectiva de la demanda del área geográfica.
Cómo funciona una franquicia NECESITO UN TRASTERO
El funcionamiento de un centro de la marca combina tecnología de acceso autónomo con el soporte de una central operativa. Los clientes que contratan un espacio acceden a las instalaciones mediante sistemas de control por huella dactilar, lo que otorga autonomía horaria al usuario y elimina la necesidad de contar con personal en recepción para la apertura y cierre diario del centro.
La red de trasteros opera con instalaciones monitorizadas mediante cámaras de videovigilancia con grabación y alarmas de intrusión. Esto garantiza la custodia de los enseres depositados y proporciona seguridad al usuario en cualquier franja horaria. El franquiciado interviene puntualmente en la supervisión de las instalaciones, la revisión del mantenimiento general y la atención física de visitas comerciales cuando un cliente potencial requiere conocer las medidas antes de contratar.
Inversión y condiciones económicas
La puesta en marcha de un centro de NECESITO UN TRASTERO contempla las siguientes condiciones económicas contractuales:
- Inversión inicial: 30.000€ (destinada a la adecuación inicial, acondicionamiento y sistemas técnicos del espacio).
- Royalty de explotación: Entre el 10 y el 20% sobre la facturación, asociado a los servicios continuados de la central.
- Canon publicitario: Incluido dentro de las condiciones de la franquicia.
- Vigencia del contrato: 10 años, lo que otorga un marco temporal de explotación estable para la amortización del proyecto.
Local, ubicación y requisitos
El formato requiere inmuebles que cumplan con una serie de especificaciones técnicas y demográficas para asegurar la viabilidad del centro:
- Superficie mínima: Desde 300 m², permitiendo una distribución interna eficiente de pasillos y módulos de diferentes volúmenes.
- Población mínima: Núcleos urbanos desde 30.000 habitantes, donde la densidad de población genera una demanda constante de almacenaje.
- Tipología del inmueble: Locales en planta baja o naves industriales. No se requiere presencia en arterias comerciales de primer orden, siendo habitual la implantación en calles secundarias, terciarias o polígonos periurbanos de fácil acceso vehicular, lo que reduce el coste por metro cuadrado en comparación con los locales comerciales de alta afluencia peatonal.
Qué apoyo presta la central
El soporte de la central franquiciadora está diseñado para descargar al franquiciado de la carga burocrática y comercial cotidiana. Desde la sede central se gestionan los siguientes aspectos:
- Atención comercial: Recepción y gestión telefónica y telemática de las solicitudes de información y presupuestos de nuevos clientes.
- Administración y contratos: Emisión de contratos de alquiler de trasteros conforme a la normativa legal y gestión de altas y bajas de clientes.
- Facturación y cobros: Emisión periódica de recibos, tramitación de remesas bancarias y seguimiento de la gestión de cobro.
- Marketing y visibilidad: Definición de campañas publicitarias digitales y posicionamiento de la marca a nivel nacional para canalizar tráfico hacia las delegaciones locales.
Cómo es la operativa diaria
En el día a día, el franquiciado no asume las exigencias de un negocio de atención al público continuada. No es necesario mantener personal contratado a jornada fija para la atención en mostrador. La operativa se concentra en verificar el correcto funcionamiento técnico de los controles de acceso y los sistemas de seguridad, supervisar la limpieza y conservación de las zonas comunes y pasillos, y concertar citas presenciales para mostrar las dimensiones de los trasteros a aquellos clientes que lo soliciten antes de formalizar el contrato.
La combinación del control de accesos automatizado y la externalización de la administración en la central permite que la gestión del centro se desarrolle con una baja exigencia de tiempo diario, pudiendo compatibilizarse con otras actividades empresariales o profesionales.
Perfil del franquiciado
El modelo de NECESITO UN TRASTERO se adapta tanto a perfiles inversores como a profesionales interesados en el autoempleo con reducida carga horaria. Por un lado, resulta idóneo para inversores o propietarios de inmuebles de más de 300 m² (locales en desuso o naves) que buscan rentabilizar activos inmobiliarios mediante una actividad de ingresos recurrentes sin los costes de plantilla de otros sectores. Por otro lado, encaja con emprendedores que desean gestionar un negocio propio con dedicación parcial, apoyándose en la infraestructura administrativa que provee la central.
Para conocer en detalle los requisitos constructivos de los locales y las posibilidades de apertura en tu zona, solicita más información a la central de NECESITO UN TRASTERO.
Automatización del acceso: La entrada de los usuarios a las instalaciones se gestiona mediante sistemas biométricos de huella dactilar, lo que permite el tránsito autónomo de clientes sin requerir recepcionistas continuos.
Seguridad técnica permanente: Los centros disponen de circuitos cerrados de videovigilancia con grabación continua y sistemas de alarma conectados.
Gestión administrativa centralizada: La central franquiciadora asume la facturación, la firma de contratos de alquiler, la gestión de remesas bancarias y la atención comercial directa de las solicitudes.
Desarrollo por fases constructivas: La compartimentación de módulos y trasteros se puede acometer de forma escalable conforme se incrementa la tasa de ocupación del inmueble.
Baja carga presencial en el centro: La intervención directa del franquiciado se orienta primordialmente a la apertura comercial, la concertación de visitas a interesados y el control del estado del local.