La enseña Sweet Pharm propone un concepto minorista en el sector Supermercados y Alimentación basado en la venta de golosinas con formato farmacéutico. El modelo combina dos formatos (tienda y quiosco) y declara una inversión inicial de 22.000€, posicionándose como una alternativa de baja inversión dirigida principalmente a operadores que buscan autoempleo en ubicaciones de alto tránsito, como centros comerciales.
En el contexto del sector, Sweet Pharm actúa como una propuesta de nicho con fuerte componente experiencial en el punto de venta, dirigida a captar tráfico de proximidad en áreas urbanas de referencia (Madrid, Cataluña, Andalucía) y con un umbral de población mínima de 30.000 habitantes.